Líderes mundiales se congregaron en la ciudad egipcia de Sharm el-Sheikh para la cumbre "Paz 2025", donde se firmó formalmente el acuerdo para Gaza y se sentaron las bases para la reconstrucción del enclave. La reunión, copresidida por Donald Trump y Abdel Fattah el-Sisi, se centró en el apoyo financiero para la recuperación de la Franja, pero evitó abordar cuestiones políticas espinosas como la gobernanza futura y la solución de dos Estados. En la cumbre, Trump, junto a los líderes de Egipto, Qatar y Turquía, firmó una declaración comprometiéndose a "perseguir una visión de paz", aunque el documento carece de especificidad sobre el estatus político final de los palestinos. Trump enfatizó el aspecto económico, prediciendo una gran afluencia de fondos y afirmando que "numerosos países de gran riqueza, poder y dignidad han ofrecido apoyo financiero".
Su enfoque fue claro: "Estamos hablando de reconstruir Gaza. No estoy hablando de un solo Estado, de un doble Estado o de dos Estados".
Por el contrario, el presidente el-Sisi mencionó explícitamente la solución de dos Estados como el objetivo final y anunció que Egipto acogerá una conferencia sobre la reconstrucción en noviembre. A la cumbre asistieron numerosos líderes, incluidos los de España, Francia, Reino Unido e Italia, así como el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás. Sin embargo, ni el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ni representantes de Hamás estuvieron presentes, lo que subraya la complejidad de alcanzar un consenso político duradero.
En resumenLa cumbre de Sharm el-Sheikh aseguró el compromiso internacional para financiar la reconstrucción de Gaza, pero la ausencia de Israel y Hamás, junto con la evasión de temas políticos clave como la gobernanza y la creación de un Estado palestino, deja el futuro de la región en una profunda incertidumbre.