El grupo islamista ha afirmado que algunos cuerpos se encuentran en túneles o edificios destruidos por los propios bombardeos israelíes. La tensión aumentó cuando las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron que uno de los cuatro cuerpos entregados recientemente por Hamás no correspondía a ninguno de los rehenes esperados, lo que fue visto por Israel como una violación del acuerdo. Este incidente llevó a Israel a amenazar con reducir a la mitad la ayuda humanitaria permitida en Gaza y a condicionar la reapertura del cruce de Rafah a la entrega total de los restos. Este proceso, cargado de un profundo dolor para las familias, se ha transformado en una pieza de negociación que refleja la desconfianza y pone a prueba la viabilidad del pacto.
El intercambio de rehenes y cuerpos se convierte en un punto de fricción clave
El intercambio de rehenes vivos y los cuerpos de los fallecidos se ha convertido en un elemento central y altamente conflictivo del acuerdo de alto el fuego entre Israel y Hamás. Mientras se celebra la liberación de los sobrevivientes, la entrega de los restos mortales avanza con lentitud y entre acusaciones, amenazando la continuidad de la tregua. El acuerdo contemplaba la liberación de los 20 rehenes israelíes que quedaban con vida, lo cual se cumplió, a cambio de la excarcelación de casi 2,000 palestinos. Sin embargo, el punto más delicado sigue siendo la devolución de los cuerpos de 28 rehenes fallecidos. Hamás ha entregado algunos, como los de Eliyahu Margalit, pero alega que la recuperación del resto es un proceso lento y complejo debido a la magnitud de la destrucción en Gaza y la falta de equipo pesado para remover escombros.



Artículos
6
EU acusa al régimen venezolano de facilitar rutas de drogas hacia México. Cártel de Sinaloa y Los Zetas, socios estratégicos de Maduro para traficar cocaína. Diosdado Cabello recibió sobornos millonarios para proteger envío de cocaína decomisado en Campeche

El mandatario estadounidense sostuvo que evalúa varias opciones ante la situación en Irán. Una ONG reporta al menos 538 muertos y más de 10,600 detenidos en protestas en todo el país.

Frederiksen advirtió que la disputa por Groenlandia trasciende lo visible y supone una prueba clave para Dinamarca y el orden internacional.

Estos choques se producen en un momento en que las negociaciones para implementar un acuerdo alcanzado en marzo de 2025






