En medio de la guerra, Netanyahu anuncia su candidatura para las elecciones de 2026
En un movimiento político estratégico en medio de la guerra y las frágiles negociaciones de paz, el primer ministro Benjamín Netanyahu anunció que se postulará nuevamente para el cargo en las elecciones previstas para noviembre de 2026. La decisión reafirma su intención de prolongar su ya histórico liderazgo y moldea el futuro panorama político de Israel en un momento de profunda crisis nacional. El anuncio fue realizado por Netanyahu durante una entrevista en el canal 14 de Jerusalén, disipando cualquier especulación sobre su futuro político a corto plazo. Como el primer ministro con mayor permanencia en la historia de Israel, con más de 18 años en el cargo en distintos periodos, su decisión de competir de nuevo no es menor. Ocurre en un contexto de persistente inestabilidad gubernamental, una guerra en curso en Gaza y crecientes tensiones internas sobre la dirección del país, incluyendo controvertidas reformas judiciales. El cálculo político de Netanyahu parece centrarse en capitalizar su imagen de líder experimentado en materia de seguridad, una cualidad que históricamente ha resonado con su base electoral. Al anunciar su candidatura con tanta antelación, busca consolidar su posición dentro de su partido, el Likud, fijar la agenda política nacional para los próximos años y disuadir a posibles rivales. Su decisión tiene implicaciones no solo para la política interna israelí, sino también para las relaciones internacionales, la estrategia en el conflicto con los palestinos y la postura frente a Irán.

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