La resolución fue adoptada con 13 votos a favor y las abstenciones de Rusia y China. El plan de 20 puntos contempla el despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) de unos 20,000 efectivos para asegurar las fronteras y desarmar a los grupos armados, así como la creación de un gobierno de transición supervisado por una "Junta de la Paz" presidida por el propio Trump, que administraría Gaza hasta el 31 de diciembre de 2027. La oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que la iniciativa "conducirá a la paz y la prosperidad porque insiste en la completa desmilitarización, el desarme y la desradicalización". La ANP la calificó como un "primer paso en un largo camino hacia la paz".
Por el contrario, Hamás rechazó la resolución, declarando que "no respeta las demandas ni los derechos de los palestinos" y busca imponer una "tutela extranjera". Rusia y China expresaron su preocupación por la "vaguedad" del plan en cuanto a los derechos políticos palestinos y la transferencia de poder, advirtiendo que podría socavar la solución de dos Estados. El plan también menciona una "vía factible hacia la libre determinación y la condición de Estado de Palestina" una vez que se cumplan una serie de reformas y se estabilice la región, aunque sin un cronograma claro.













