Estas afirmaciones han sido calificadas como una peligrosa incitación a la violencia que amenaza con desestabilizar aún más la región.
El Ministerio de Exteriores palestino declaró que las palabras de Ben Gvir no son una opinión personal, sino que "representan una postura oficial del Estado de ocupación". Acusó al gobierno israelí de adoptar la impunidad como política y de promover una mentalidad que rechaza la paz y apuesta por la confrontación. La Autoridad Palestina ha responsabilizado al gobierno de Netanyahu por las posibles consecuencias de esta retórica y ha hecho un llamado a la comunidad internacional para que active mecanismos de rendición de cuentas y condene a los funcionarios que promueven discursos de odio. Ben Gvir es conocido por ser uno de los líderes más radicales de la derecha nacionalista en Israel y ha impulsado políticas de línea dura, incluyendo un mayor respaldo a los asentamientos en territorio palestino. Su influencia en el gobierno actual incrementa la preocupación sobre un posible endurecimiento de la política israelí, priorizando el uso de la fuerza sobre la diplomacia.











