Israel reconoció el incidente pero lo atribuyó a una confusión debido a las malas condiciones meteorológicas, mientras la ONU lo califica como una grave violación.

Según el comunicado de la FINUL, los disparos de una ametralladora pesada desde un tanque Merkava israelí, ubicado dentro de territorio libanés ocupado, "impactaron a unos cinco metros de los ‘cascos azules’", quienes se encontraban a pie y tuvieron que refugiarse.

Afortunadamente, no hubo heridos.

La misión de paz contactó a las Fuerzas Armadas israelíes, y el tanque se retiró 30 minutos después. La FINUL calificó el hecho como una "grave violación de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad". Por su parte, el ejército israelí afirmó que sus soldados identificaron a dos "sospechosos" en la zona y dispararon para dispersarlos, para luego concluir que se trataba de soldados de la ONU que fueron "clasificados como sospechosos por las malas condiciones meteorológicas". El comunicado israelí enfatizó que "no se disparó contra soldados de la FINUL". Este incidente se suma a las tensiones existentes en la frontera, donde Israel ha realizado decenas de bombardeos a pesar del alto el fuego.