Por su parte, el ministro de Defensa, Israel Katz, afirmó que su país seguirá actuando “con contundencia para impedir cualquier amenaza”. Hezbolá confirmó la muerte de una “figura” de alto rango en su estructura militar y advirtió que el ataque “abre la puerta a una escalada en todo Líbano”. Mahmud Qamati, vicepresidente del consejo político del grupo, declaró que la organización “tomará una decisión apropiada” como respuesta, calificando la operación como el cruce de una “nueva línea roja”. El presidente libanés, Joseph Aoun, condenó el ataque e instó a la comunidad internacional a actuar para detener las incursiones israelíes, que se producen a una semana de la visita del papa León XIV al país.