La tregua en la Franja de Gaza, vigente desde el 10 de octubre, se encuentra en grave riesgo debido a continuas violaciones y nuevos ataques que han dejado cientos de muertos. Ambas partes se acusan mutuamente de incumplir el acuerdo, mientras la cifra de víctimas civiles, especialmente niños, sigue en aumento. Hamás acusó a Israel de haber violado el alto el fuego en 497 ocasiones, resultando en la muerte de 342 civiles, y detalló que estas violaciones incluyen tiroteos, incursiones, bombardeos y demoliciones. En una de las jornadas más recientes, el sábado, ataques israelíes mataron a 24 palestinos y causaron 87 heridos.
Por su parte, el ejército israelí justificó estos bombardeos como una respuesta a una “flagrante violación del acuerdo”, afirmando que un “terrorista armado” cruzó la “Línea Amarilla” —la demarcación del alto el fuego— y disparó contra sus soldados.
En operaciones posteriores, las fuerzas israelíes informaron haber eliminado a varios combatientes de Hamás.
Desde que comenzó la tregua, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ha denunciado que al menos dos niños mueren cada día en Gaza. La administración de Benjamín Netanyahu ha transgredido el acuerdo en más de 500 ocasiones, según otras fuentes. El balance total de víctimas desde el inicio del conflicto en 2023 se acerca a los 70,000 muertos y más de 170,000 heridos, según el Ministerio de Salud de Gaza, que afirma que la mayoría de las víctimas son mujeres y niños.
En resumenEl alto el fuego en Gaza es prácticamente inexistente, con Hamás denunciando casi 500 violaciones por parte de Israel e Israel respondiendo a presuntas agresiones. La violencia continúa cobrando vidas civiles a diario, poniendo en duda la viabilidad de cualquier acuerdo de paz a corto plazo.