Por su parte, el ejército israelí justificó estos bombardeos como una respuesta a una “flagrante violación del acuerdo”, afirmando que un “terrorista armado” cruzó la “Línea Amarilla” —la demarcación del alto el fuego— y disparó contra sus soldados.

En operaciones posteriores, las fuerzas israelíes informaron haber eliminado a varios combatientes de Hamás.

Desde que comenzó la tregua, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ha denunciado que al menos dos niños mueren cada día en Gaza. La administración de Benjamín Netanyahu ha transgredido el acuerdo en más de 500 ocasiones, según otras fuentes. El balance total de víctimas desde el inicio del conflicto en 2023 se acerca a los 70,000 muertos y más de 170,000 heridos, según el Ministerio de Salud de Gaza, que afirma que la mayoría de las víctimas son mujeres y niños.