La iniciativa, descrita como uno de los “últimos deseos” del pontífice, busca llevar atención médica a una de las poblaciones más vulnerables del conflicto.
El vehículo, bautizado como el “Vehículo de la esperanza”, fue presentado y bendecido en Belén por el cardenal Anders Arborelius.
Ha sido reacondicionado por la organización Cáritas para funcionar como una clínica pediátrica itinerante, equipada con suministros para pruebas rápidas, suturas, vacunas y oxígeno.
La idea es que se sume a las otras clínicas móviles de Cáritas que ya operan en Gaza, muchas de las cuales han sido dañadas durante los dos años de guerra. El secretario general de Caritas Internationalis, Alistair Dutton, confirmó que se encuentran en negociaciones con Israel para obtener el permiso de entrada. El papa Francisco, fallecido en abril de 2025, se había pronunciado repetidamente sobre el sufrimiento de la población gazatí y mantenía contacto casi diario con el párroco de la iglesia de la Sagrada Familia en la ciudad de Gaza. La llegada del vehículo a Cisjordania fue permitida por la Autoridad Nacional Palestina, pero su misión final depende de la aprobación israelí, en un contexto donde el acceso de ayuda humanitaria a Gaza sigue siendo severamente restringido.













