El ejército israelí describió la incursión en Tubas como una "operación antiterrorista" a gran escala, respaldada por helicópteros que abrieron fuego.

Según el gobernador local, Ahmed Al-Asaad, las fuerzas israelíes rodearon la ciudad, tomaron posiciones en azoteas de edificios y expulsaron a residentes de sus casas. La operación, que podría prolongarse por varios días, incluyó el bloqueo de carreteras con excavadoras y la suspensión de clases en todas las escuelas y guarderías de la zona. Por otro lado, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) denunció un "asesinato a sangre fría" y una "ejecución extrajudicial" en Yenín, tras difundir un video donde se observa a dos hombres arrodillados y con las manos en la nuca, rodeados de uniformados israelíes que les apuntan con rifles antes de que se escuchen disparos y los hombres caigan al suelo.

El ejército israelí comunicó que se encuentra "revisando el incidente".

Estos hechos se producen en un contexto de violencia creciente, con 669 palestinos muertos en Cisjordania entre enero de 2024 y octubre de 2025, según la ONU.