El objetivo, según un responsable palestino anónimo, es crear una fuerza de seguridad "independiente, leal únicamente a Palestina y que no esté sometida a alianzas u objetivos externos". Un oficial palestino que recibió la formación explicó que los cursos se centraron en las consecuencias del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y en el papel de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) como único representante legítimo del pueblo palestino. Este plan es parte de un acuerdo más amplio entre facciones palestinas, incluyendo Fatah y Hamás, para crear una fuerza de 10,000 policías supervisada por un comité de tecnócratas. A pesar de que Hamás apoya los detalles del acuerdo, el primer ministro Netanyahu rechaza que la AP o Hamás jueguen un papel en la Gaza de posguerra.