Cisjordania también ha sufrido un grave deterioro económico, con una caída del PIB del 17% y del PIB per cápita del 18.8% desde finales de 2023. La crisis fiscal de la Autoridad Palestina se ha agudizado debido a la retención de ingresos fiscales por parte de Israel, que entre 2019 y 2025 ascendieron a 1,760 millones de dólares, afectando gravemente la capacidad del gobierno para pagar salarios y mantener servicios básicos.