En un video, Netanyahu justificó su petición en nombre del “interés público”, afirmando que la continuación del juicio “nos está desgarrando por dentro, provocando profundas divisiones e intensificando las fracturas”. Sostuvo que la finalización inmediata del proceso contribuiría a “calmar las tensiones y a promover la reconciliación general que nuestro país tanto necesita”. La oficina del presidente Herzog calificó la solicitud como “extraordinaria” y con “importantes implicaciones”, asegurando que la considerará de forma responsable tras recibir todas las opiniones pertinentes. La reacción de la oposición fue inmediata y contundente. El líder opositor, Yair Lapid, pidió a Herzog que negara el indulto a menos que Netanyahu reconozca su culpabilidad, exprese arrepentimiento y se retire de la vida política. Por su parte, Yair Golan, jefe del partido de izquierda Demócratas, afirmó que “sólo los culpables buscan perdón”.

La solicitud también provocó protestas ciudadanas, con decenas de personas manifestándose frente a la residencia de Herzog en Tel Aviv para exigir el rechazo del indulto.