El análisis destaca que estas son solo muertes directas por violencia, sin incluir los fallecimientos por enfermedades, colapso del sistema sanitario o desnutrición.

Uno de los hallazgos más impactantes es la caída de la esperanza de vida en la Franja, que se redujo un 44% en 2023 y un 47% en 2024, una pérdida equivalente a más de tres décadas de vida promedio. Además, el estudio subraya que los patrones de edad y sexo de las muertes en Gaza coinciden con los observados en genocidios documentados, aunque los investigadores aclaran que su trabajo no busca determinar si existe o no un genocidio en términos legales, sino presentar las similitudes estadísticas.