Netanyahu argumentó que la continuación del juicio está causando una profunda división en la sociedad israelí. Esta medida, calificada como "extraordinaria" por la oficina del presidente, se produce después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, escribiera a Herzog pidiéndole que indultara a Netanyahu.

El primer ministro, quien ha negado sistemáticamente todas las acusaciones, justificó su petición en un video, apelando al "interés público" y afirmando que "la continuación del juicio nos está desgarrando por dentro, provocando profundas divisiones e intensificando las fracturas". Sostiene que la finalización inmediata del proceso contribuirá a la "reconciliación general que nuestro país tanto necesita".

La oposición política ha reaccionado con indignación.

El líder opositor Yair Lapid exigió que el indulto sea denegado a menos que Netanyahu admita su culpabilidad, muestre arrepentimiento y se retire de la vida política.

Por su parte, Yair Golan, líder del partido de izquierda Demócratas, fue tajante: "Sólo los culpables buscan perdón".

La solicitud ha generado protestas ciudadanas frente a la residencia de Herzog.

El presidente israelí, quien previamente había insinuado que podría considerar un indulto debido al peso que el juicio tiene sobre la sociedad, se encuentra ahora en una posición políticamente delicada, debiendo sopesar las implicaciones legales y sociales de su decisión.