"Me dieron golpes en el rostro, en las costillas, en la cadera", relató una de las agredidas.

Tras la golpiza, los colonos robaron sus pertenencias, incluyendo pasaportes, teléfonos móviles y carteras, dejándolos despojados de sus documentos y medios de comunicación. Los cuatro activistas fueron atendidos en un hospital público de Jericó por sus lesiones. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia confirmó el ataque a sus "voluntarios internacionales" y expresó su preocupación por la creciente violencia de los colonos. Este incidente no es un hecho aislado, sino que se enmarca en un patrón de agresiones sistemáticas contra palestinos y los extranjeros que los acompañan en labores de monitoreo y defensa de derechos humanos. Organizaciones internacionales han denunciado repetidamente la falta de consecuencias legales para los colonos agresores, acusando a las autoridades israelíes de actuar con "permisividad o incluso complicidad". El ataque ha reavivado la preocupación por la seguridad de los activistas extranjeros en Cisjordania y ha generado llamados a una investigación independiente.