En un contexto de creciente actividad militar en la frontera, fuerzas israelíes ejecutaron una nueva incursión terrestre en la zona rural de Quneitra, en Siria, un área estratégica adyacente a los Altos del Golán ocupados por Israel. La operación, que incluyó vehículos militares, tanques y el apoyo de drones, evidencia la continua postura proactiva de Israel en su frontera norte. Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, la patrulla israelí avanzó hacia varias zonas en el centro de Quneitra, y la televisión estatal siria reportó que se efectuaron disparos contra viviendas en la aldea de Abu Qubais, aunque no se informaron víctimas. Esta incursión no es un hecho aislado, ya que se produjo poco después de una letal operación israelí en la localidad de Beit Jinn, al suroeste de Damasco. Estos movimientos militares forman parte de la estrategia de seguridad de Israel, que frecuentemente realiza acciones en territorio sirio para, según argumenta, neutralizar amenazas y prevenir el establecimiento de grupos respaldados por Irán cerca de sus fronteras.
Por su parte, el gobierno sirio condena sistemáticamente estas operaciones, calificándolas como violaciones a su soberanía y una amenaza para la estabilidad regional.
La incursión en Quneitra se suma a un patrón de escalada en la actividad militar israelí en la Siria post-Assad, reflejando la complejidad y volatilidad de la situación de seguridad en la región.
En resumenLa reciente incursión terrestre de Israel en Quneitra, Siria, con tanques y drones, reafirma su política de intervención militar proactiva en su frontera norte. Esta acción, condenada por Siria como una violación de su soberanía, se enmarca en una serie de operaciones que mantienen elevada la tensión en la región.