La Defensa Civil Palestina informó haber recibido más de 2,500 llamadas de auxilio de ciudadanos cuyos refugios fueron dañados. Mohammed Sharir, oficial de dicha entidad, declaró: “Las noches han sido difíciles para Gaza, y ya habíamos advertido previamente que este clima sería muy duro para los ciudadanos de la Franja de Gaza.

Una familia no puede estar completamente cómoda en una tienda”.

La situación se agrava por el colapso parcial de al menos tres edificios en la Ciudad de Gaza, ya dañados por bombardeos israelíes previos. La crisis pone de manifiesto que dos meses de alto el fuego no han logrado abordar las necesidades básicas de la población. Además, se reporta que las restricciones impuestas por la administración del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, han retrasado la entrada de materiales cruciales para reforzar los refugios, en medio de un frágil cese al fuego.