La situación ha llevado a un punto muerto en las negociaciones.

Hamás, a través de su responsable Husam Badran, declaró que la segunda fase del acuerdo "no puede empezar" mientras Israel continúe con sus "violaciones", que incluyen ataques mortales, la demolición de viviendas y el incumplimiento en la entrega de ayuda. Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que prevé pasar "muy pronto" a la segunda fase, pero condiciona el avance a que Hamás devuelva los restos del último rehén retenido en Gaza. Desde el inicio de la invasión israelí en octubre de 2023, el número total de palestinos muertos asciende a más de 70,300.