Egipto, por su parte, desmintió haber aceptado esta medida unilateral e insistió en que el estratégico cruce debe ser abierto en ambas direcciones, conforme a lo estipulado en el plan de paz. La controversia subraya la profunda desconfianza en la región sobre las intenciones de Israel y el temor a que sus acciones conduzcan a un desplazamiento masivo y permanente de la población de Gaza.