Un nuevo informe de Amnistía Internacional concluye que Hamás y otros grupos militantes cometieron crímenes de lesa humanidad durante el ataque del 7 de octubre de 2023 en el sur de Israel. El documento detalla asesinatos generalizados y sistemáticos de civiles, tortura, toma de rehenes y abusos sexuales. El informe de 173 páginas se basa en entrevistas con 70 personas, incluyendo 17 sobrevivientes del ataque y familiares de fallecidos, así como en la revisión de cientos de videos y fotos. La organización determinó que, contrario a las afirmaciones de Hamás de que sus objetivos eran militares, el ataque fue intencionalmente "dirigido contra una población civil", cumpliendo con los estándares del derecho internacional para ser calificado como crímenes de lesa humanidad.
Amnistía también documentó agresiones sexuales, aunque no pudo determinar su "alcance o escala".
El informe incluye el testimonio de un hombre que fue violado por hombres armados en el festival de música Nova y el de una terapeuta que trató a otros tres sobrevivientes de violación. Hamás reaccionó condenando el informe, alegando que "repetía afirmaciones falsas" de Israel. Por su parte, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, Oren Marmorstein, ridiculizó el informe en una publicación en X, criticando que tardó más de dos años en abordar el ataque y que "está muy lejos de reflejar el alcance completo de las horribles atrocidades de Hamás".
En resumenEl informe de Amnistía Internacional documenta y califica formalmente las acciones de Hamás del 7 de octubre como crímenes de lesa humanidad, añadiendo el peso de una importante organización de derechos humanos a las acusaciones contra el grupo. Aunque tanto Hamás como Israel han criticado el informe por diferentes razones, sus hallazgos son significativos para los debates sobre justicia y rendición de cuentas en el conflicto.