En un acto de Janucá, Netanyahu afirmó: "Sabemos que habrá más ataques.

El lugar más seguro para el pueblo judío en el mundo es allí donde el gobierno, el ejército y las fuerzas de seguridad lo defenderán; esto es, en el Estado de Israel". El primer ministro también criticó duramente al gobierno australiano, reprochándole haber reconocido al Estado palestino, una decisión que, según él, "echa leña al fuego del antisemitismo" y "recompensa a los terroristas de Hamás". En una línea similar, el presidente israelí, Isaac Herzog, urgió al gobierno australiano a combatir "la enorme ola de antisemitismo que asola a la sociedad australiana". El ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa'ar, expresó a su homóloga australiana que la seguridad de la comunidad judía solo puede lograrse con "un verdadero cambio en el ambiente público" y que consignas como "Globalizar la Intifada" finalmente conducen a la violencia vista en Sídney.