Israel considera que estos preparativos militares constituyen una violación de los acuerdos bilaterales y una amenaza directa a su seguridad.
"El Ejército continuará operando para eliminar cualquier amenaza que se plantee contra el Estado de Israel", advirtió el comunicado. Los artículos señalan que, a pesar de que recientemente se cumplió un año del alto el fuego entre Israel y Líbano, los bombardeos israelíes en territorio libanés son "prácticamente diarios" y se han intensificado en las últimas semanas. El gobierno de Benjamín Netanyahu justifica estas acciones argumentando que Hizbulá está intentando rearmarse, lo que mantiene una alta tensión en la frontera norte de Israel y alimenta el temor a una escalada del conflicto en la región.











