La violencia no ha cesado por completo.
El Ministerio de Sanidad de Gaza reporta que al menos 390 palestinos han sido asesinados y 992 han resultado heridos desde el 10 de octubre. Por su parte, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha corroborado más de 350 ataques que han resultado en la muerte de al menos 121 palestinos, todos cerca de la “línea amarilla” de repliegue israelí. Además, Israel ha continuado con la demolición casi diaria de edificios y viviendas dentro de esta zona.
En este contexto, Hamás ha declarado que no comenzará la segunda fase del acuerdo, que abordaría el desarme y la transición política. Husam Badran, miembro del comité político del grupo, afirmó que Israel no ha cumplido con los términos de la primera fase, como la reapertura del cruce de Rafah. Israel, por su parte, condiciona el avance a la devolución de los restos del último rehén. El grupo internacional de personalidades “The Elders” condenó los continuos ataques israelíes y la obstrucción de la ayuda, advirtiendo que Israel utiliza la cobertura diplomática para continuar con la “limpieza étnica en Gaza”.













