Tras el atentado terrorista contra la comunidad judía en Sídney, el gobierno de Israel emitió una alerta a sus ciudadanos en el extranjero para evitar celebraciones masivas de Janucá. El primer ministro Benjamín Netanyahu relacionó el ataque con el reconocimiento de Australia al Estado palestino, mientras otros funcionarios israelíes pidieron acciones contundentes contra el antisemitismo. El ataque en Bondi Beach, que tuvo como objetivo una celebración de Janucá y dejó 15 muertos, incluido un ciudadano israelí, provocó una enérgica respuesta por parte de Israel. La oficina del primer ministro emitió una recomendación a los israelíes en el extranjero para que evitaran asistir a eventos multitudinarios sin medidas de seguridad adecuadas, advirtiendo sobre “posibles imitaciones por parte de simpatizantes terroristas”.
En el plano político, Benjamín Netanyahu vinculó directamente el atentado con la política exterior australiana, afirmando: “Su llamamiento a un Estado palestino echa leña al fuego del antisemitismo.
Recompensa a los terroristas de Hamás”.
Además, reiteró que “el lugar más seguro para el pueblo judío en el mundo” es Israel.
Otros líderes israelíes se sumaron a la condena.
El presidente Isaac Herzog instó al gobierno australiano a combatir “la enorme ola de antisemitismo que asola a la sociedad australiana”. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa'ar, declaró a su homóloga australiana que desde el 7 de octubre de 2023 se ha registrado un fuerte aumento del antisemitismo en Australia y que lemas como “Globalizar la Intifada” no forman parte de la libertad de expresión y conducen a la violencia.
En resumenLa respuesta de Israel al atentado de Sídney fue doble: por un lado, una medida de seguridad práctica al alertar a sus ciudadanos, y por otro, una ofensiva diplomática. El primer ministro Netanyahu utilizó el trágico suceso para criticar la política exterior de Australia sobre Palestina, vinculándola directamente con el aumento del antisemitismo, lo que refleja la creciente politización de la seguridad de las comunidades judías en el extranjero.