El gobierno israelí está dominado por defensores del movimiento colono, incluyendo a Smotrich y al ministro Itamar Ben-Gvir, quienes promueven una agenda expansionista.

Paralelamente a la expansión de las colonias, se ha registrado un alarmante aumento de los ataques de colonos contra palestinos. Según la oficina humanitaria de la ONU, durante la cosecha de aceitunas de octubre se promediaron ocho ataques diarios, la cifra más alta desde que se iniciaron los registros en 2006. Los ataques, que incluyen quema de coches, profanación de mezquitas y destrucción de tierras de cultivo, han continuado, con escasa respuesta de las autoridades israelíes más allá de condenas ocasionales.