Entre los asentamientos aprobados se encuentran Ganim y Kadim, que habían sido desmantelados en 2005. Esta expansión se produce en un contexto de creciente presión internacional y en paralelo a los esfuerzos diplomáticos de Estados Unidos, que promueven una vía hacia una solución de dos Estados. La Organización de las Naciones Unidas ya había alertado en un informe reciente que el crecimiento de las colonias israelíes alcanzó en 2025 un nivel récord desde que comenzó su seguimiento en 2017. El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó la "expansión implacable" que "amenaza la viabilidad de un Estado palestino" y denunció un aumento "alarmante" de la violencia de los colonos contra los palestinos, a veces con el apoyo de las fuerzas de seguridad israelíes. Hamás calificó la medida como un "nuevo paso colonial" que consolida una "política de anexión progresiva".