El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha revelado una controvertida visión para el futuro de la Franja de Gaza, proponiendo convertir el territorio en una "Riviera" del Medio Oriente mediante un masivo proyecto inmobiliario y de desarrollo económico que implicaría la reubicación de su población palestina. Trump describió su idea como hacerse cargo de un "gran sitio inmobiliario", en el que Estados Unidos "poseerá" Gaza y la desarrollará. La propuesta, formalizada en un documento de 38 páginas titulado "Fideicomiso GREAT" (Fondo para la Aceleración y Transformación Económica de la Reconstrucción de Gaza), contempla reubicar a los 1.8 millones de palestinos en "naciones amigas con corazones humanitarios". El plan GREAT está vinculado al corredor económico IMEC (India-Oriente Medio-Europa) y a los Acuerdos de Abraham, y propone una custodia multilateral liderada por Estados Unidos para supervisar la transición. El modelo financiero se basa en una inversión pública de entre 70 y 100 mil millones de dólares, la "tokenización" de activos y la creación de un fondo de riqueza soberano para Gaza.
Sin embargo, el plan ha sido duramente criticado.
Países como Jordania y Egipto han rechazado la idea, y figuras políticas como el senador demócrata Chris Van Hollen la han calificado como "limpieza étnica con otro nombre".
Ante la reacción, Trump matizó su postura, afirmando que la reubicación sería una "recomendación" y no una imposición, aunque reiteró su intención de que Washington tome el control de la Franja para transformarla en una "zona de libertad".
En resumenEl plan del presidente Trump para Gaza propone una radical transformación económica y urbanística, financiada por un fideicomiso internacional y vinculada a proyectos regionales. No obstante, su elemento más polémico, la reubicación de la población palestina, ha generado acusaciones de ser un plan de "limpieza étnica", obligando a la administración a moderar su discurso inicial.