Además de entregar ayuda, la flotilla tiene como objetivo establecer una "presencia civil sostenida y especializada" en Gaza para apoyar en áreas como salud, construcción y comunicación, así como una "presencia de protección civil no armada" para documentar violaciones de derechos humanos. El anuncio se produce después de que la flotilla anterior, en octubre, fuera interceptada por la marina israelí en aguas internacionales. En esa ocasión, más de 40 barcos fueron asaltados y sus 473 tripulantes, entre los que se encontraban la activista Greta Thunberg y la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau, fueron arrestados y deportados. El activista Thiago Ávila, uno de los líderes de la iniciativa, declaró que la nueva misión busca no solo romper el asedio, sino también desembarcar y realizar misiones de solidaridad, afirmando que "será el pueblo palestino, junto con la solidaridad internacional, quien reconstruirá Gaza". La organización ha adelantado que más de 1,000 trabajadores de la salud participarán en la misión.