Tel Aviv considera que este hecho confirma las "violentas intenciones" de Hamás y su negativa a desarmarse, lo cual constituye una "flagrante violación" del acuerdo. Por su parte, las autoridades sanitarias de Gaza, controladas por Hamás, han elevado la cifra de muertos a más de 405 desde que comenzó la tregua, incluyendo víctimas de ataques israelíes y personas recuperadas de entre los escombros. Israel mantiene el control del 54% de la Franja y sus tropas, replegadas en la denominada 'línea amarilla', continúan disparando contra palestinos que se acercan a esta nueva frontera. Hamás ha responsabilizado a Israel por la crisis humanitaria y las muertes diarias, denunciando la destrucción de infraestructura y la falta de refugios. La cifra total de víctimas desde el inicio de la ofensiva israelí en octubre de 2023 supera los 70,900 muertos y 171,000 heridos en Gaza, lo que subraya la devastación del conflicto a pesar de los esfuerzos diplomáticos.