La familia ahora se ve obligada a dormir en su automóvil.

Organizaciones de derechos humanos y activistas señalan que para los palestinos es extremadamente difícil obtener permisos de construcción en Jerusalén Este debido a las políticas restrictivas de Israel, lo que a menudo los obliga a construir sin autorización oficial y los expone a órdenes de demolición. Este incidente es un ejemplo concreto de una práctica continua que, según sus críticos, busca consolidar el control israelí sobre Jerusalén Este, anexionado por Israel en una acción no reconocida por la mayor parte de la comunidad internacional.