El gobierno de Israel ha aprobado la creación o regularización de 19 nuevos asentamientos en Cisjordania ocupada, una medida que busca explícitamente impedir la creación de un Estado palestino. La decisión ha provocado una enérgica condena por parte de un grupo de 14 países, que la consideran una violación del derecho internacional. La aprobación, impulsada por el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, y el ministro de Defensa, Israel Katz, eleva a 69 el número total de asentamientos autorizados en los últimos tres años. Smotrich, un colono de ultraderecha, celebró la medida declarando: “A pie de terreno, estamos bloqueando la creación de un Estado palestino terrorista. Seguiremos desarrollando, construyendo y poblando la tierra de nuestra herencia ancestral”. La iniciativa incluye la reinstalación de colonias como Ganim y Kadim, que habían sido desmanteladas en 2005, y se enfoca en zonas de “alto valor estratégico”.
La comunidad internacional reaccionó con firmeza.
Un comunicado conjunto emitido por Alemania, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, Francia, Italia, Irlanda, Islandia, Japón, Malta, Países Bajos, Noruega y Reino Unido, reiteró su “clara oposición a cualquier forma de anexión así como al desarrollo de la política de colonización”, calificándola como una violación de la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de la ONU. Hamás, por su parte, describió la acción como una “anexión progresiva” y una “herramienta de desplazamiento”.
En respuesta a las críticas, el ministro de Relaciones Exteriores israelí, Gideon Saar, afirmó que los gobiernos extranjeros “no restringirán el derecho de los judíos a vivir en la Tierra de Israel”, y calificó dichos llamamientos como “moralmente incorrectos y discriminatorios contra los judíos”. Esta expansión de la colonización se produce en un contexto de aumento “alarmante” de la violencia de los colonos contra los palestinos en Cisjordania, según ha denunciado la ONU.
En resumenLa aprobación de nuevos asentamientos por parte de Israel, justificada como una medida para impedir un Estado palestino, ha intensificado la colonización en Cisjordania. Esta acción ha sido declarada ilegal por la comunidad internacional y ha provocado una condena de 14 naciones, mientras Israel defiende su derecho a construir y califica las críticas de discriminatorias.