Estamos allí para proteger, para prevenir que pase de nuevo lo que pasó en octubre de 2023”. El ministro, perteneciente al partido Likud de Benjamín Netanyahu, añadió que, “con la ayuda de Dios, cuando llegue el momento, estableceremos puestos de avanzada de Nahal, en el norte de Gaza, en lugar de los asentamientos que fueron desmantelados” en 2005. Este plan supondría la recolonización del norte del enclave, una medida que choca frontalmente con la segunda fase del acuerdo de paz, que estipula la retirada total de las tropas israelíes y el desarme de las milicias palestinas. Poco después de sus declaraciones, el ministerio de Defensa emitió un comunicado aclaratorio, presuntamente debido a la presión de Estados Unidos, asegurando que el ministro se refería “únicamente a un contexto de seguridad” y que el gobierno “no tiene intención de establecer un asentamiento en la Franja de Gaza”. A pesar de la aclaración, las declaraciones originales de Katz revelan las intenciones de sectores de la derecha israelí de consolidar un control militar permanente, lo que complica aún más las perspectivas de una paz duradera y la creación de un Estado palestino.