Paralelamente, los ataques contra el sur del Líbano continúan casi a diario.

En la aldea de Yater, al menos una persona murió y otra resultó herida tras dos ataques israelíes contra un vehículo y una motocicleta.

Las FDI afirmaron haber atacado a “dos terroristas de Hizbulá” en esa zona.

A pesar de que la tregua entre Israel y el Líbano cumplió un año, las hostilidades no han cesado. El ejército israelí declaró haber matado a 380 supuestos miembros de Hizbulá en Líbano desde el inicio de la tregua, acusando al grupo chií de violar el acuerdo en 1,900 ocasiones. Por su parte, la ONU ha denunciado la muerte de al menos 127 civiles en estos ataques. En medio de esta tensión, representantes de Israel y Líbano mantuvieron una reunión en Naqoura para dialogar sobre la seguridad fronteriza, con el objetivo de “garantizar el desarme de Hizbulá por parte del Ejército libanés”, aunque no se informaron avances concretos.