El ejército israelí ha confirmado la muerte de un miembro de la Fuerza Quds de Irán en un ataque perpetrado en territorio libanés, lo que evidencia una escalada en las operaciones transfronterizas. Este incidente se suma a una serie de bombardeos israelíes contra supuestos objetivos de Hizbulá en el sur del Líbano, a pesar del alto el fuego vigente. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) identificaron al individuo como Hussein Mahmoud Marshad al-Jawhari, describiéndolo como un “operativo clave” en la unidad 840 de la Fuerza Quds, quien supuestamente había participado en la planificación de atentados desde Siria y Líbano. Este ataque selectivo subraya la estrategia israelí de neutralizar amenazas percibidas más allá de sus fronteras.
Paralelamente, los ataques contra el sur del Líbano continúan casi a diario.
En la aldea de Yater, al menos una persona murió y otra resultó herida tras dos ataques israelíes contra un vehículo y una motocicleta.
Las FDI afirmaron haber atacado a “dos terroristas de Hizbulá” en esa zona.
A pesar de que la tregua entre Israel y el Líbano cumplió un año, las hostilidades no han cesado. El ejército israelí declaró haber matado a 380 supuestos miembros de Hizbulá en Líbano desde el inicio de la tregua, acusando al grupo chií de violar el acuerdo en 1,900 ocasiones. Por su parte, la ONU ha denunciado la muerte de al menos 127 civiles en estos ataques. En medio de esta tensión, representantes de Israel y Líbano mantuvieron una reunión en Naqoura para dialogar sobre la seguridad fronteriza, con el objetivo de “garantizar el desarme de Hizbulá por parte del Ejército libanés”, aunque no se informaron avances concretos.
En resumenIsrael ha escalado sus acciones militares en la región, confirmando la eliminación de un operativo de la Fuerza Quds iraní en Líbano. Estos ataques, junto con bombardeos casi diarios contra objetivos de Hizbulá en el sur libanés, mantienen la tensión fronteriza a pesar de la tregua y de los diálogos de seguridad en curso.