Incluso Estados Unidos, mediador de los Acuerdos de Abraham, ha rechazado la posibilidad de seguir los pasos de Israel. El portavoz de la cancillería china, Lin Jian, declaró que “Somalilandia es una parte inseparable del territorio de Somalia”.

Irán calificó la acción como una estrategia para “fragmentar los países islámicos”. La controversia ha escalado al punto que el Consejo de Seguridad de la ONU celebrará una sesión urgente para debatir el asunto. La medida es vista como un intento de Israel por forjar alianzas en ubicaciones estratégicas como el Cuerno de África, cerca de la vital ruta comercial del Mar Rojo. Sin embargo, la reacción adversa generalizada subraya los riesgos diplomáticos de esta acción unilateral. La situación se ha tornado más peligrosa con la amenaza de los rebeldes hutíes de Yemen, quienes advirtieron que atacarían Somalilandia ante cualquier presencia israelí en la región, calificando el reconocimiento como una agresión contra Somalia y Yemen.