Pezeshkian especificó que esta confrontación es multifacética, abarcando los ámbitos económico, cultural, político y de seguridad, y la calificó como “peor y mucho más compleja” que la guerra con Irak en la década de 1980. Hizo referencia directa a la guerra de doce días en junio de 2025, durante la cual Israel bombardeó instalaciones atómicas, militares y civiles iraníes, causando más de 1,000 muertos, entre ellos altos cargos militares y científicos nucleares. Irán respondió con lanzamientos de misiles y drones que provocaron unas 30 muertes en Israel.

Estados Unidos también intervino atacando tres plantas nucleares iraníes.

El mandatario iraní denunció que “ellos no quieren que nuestro país se mantenga en pie”.

La retórica de “guerra total” también alude a las severas sanciones internacionales que han golpeado la economía iraní, con una inflación interanual del 42% y una constante devaluación de su moneda. Las negociaciones nucleares con Washington quedaron estancadas tras el conflicto, ya que Teherán considera excesivas las demandas estadounidenses, que incluyen el cese del enriquecimiento de uranio y el fin del apoyo a milicias regionales.