“Mis hijos tiemblan de frío y miedo”, relató una residente. El Ministerio de Salud de Gaza ha informado que decenas de personas, incluido un bebé, han muerto por hipotermia o por el colapso de edificios dañados. Existe una fuerte disputa sobre la entrada de ayuda: el gobierno de Gaza acusa a Israel de permitir solo el 41% de la ayuda acordada, lo que provoca una “muerte lenta”, mientras que el COGAT israelí asegura que cumple con el acuerdo facilitando la entrada de 600 a 800 camiones diarios. El sistema de salud ha colapsado, y la organización Médicos Sin Fronteras (MSF) ha advertido que nuevas regulaciones israelíes podrían impedir sus operaciones a partir del 1 de enero, lo que sería un “desastre para la población palestina” y privaría a cientos de miles de atención médica esencial.