Katz, miembro del partido Likud del primer ministro Netanyahu, fue explícito durante un acto en el asentamiento de Beit El, en Cisjordania. Afirmó que “cuando llegue el momento, estableceremos puestos de avanzada de Nahal, en el norte de Gaza, en lugar de los asentamientos que fueron desmantelados”, en referencia al plan de desconexión de 2005. Justificó la medida por razones de seguridad, declarando: “Nunca dejaremos Gaza... Estamos allí para proteger, para prevenir que pase de nuevo lo que pasó en octubre de 2023”. Esta postura contradice la segunda fase del acuerdo de paz impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, que estipula la retirada total de las tropas israelíes. Aunque el Ministerio de Defensa emitió posteriormente un comunicado aclaratorio indicando que Katz se refería “únicamente a un contexto de seguridad” y que el gobierno “no tiene intención de establecer un asentamiento”, la declaración original del ministro revela una corriente influyente dentro del gobierno israelí que aboga por un control a largo plazo y una posible recolonización de partes de Gaza. Esto representa un obstáculo significativo para cualquier solución de dos Estados o un acuerdo de paz duradero.