La violencia en la Cisjordania ocupada ha experimentado una escalada significativa, con un aumento de los ataques por parte de colonos israelíes, incursiones militares y enfrentamientos. Estos eventos se producen en un contexto de tensión continua, a pesar del alto el fuego en Gaza, y han resultado en numerosas víctimas palestinas. Uno de los incidentes más graves fue un ataque de un palestino en el norte de Israel, quien embistió con su vehículo a un hombre de 68 años y apuñaló mortalmente a una joven, Aviv Maor. Tras el ataque, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ordenó una represalia militar en Qabatiya, la presunta ciudad natal del atacante.
Por otro lado, la violencia de los colonos ha alcanzado niveles récord.
En Huwara, al sur de Nablus, colonos israelíes incendiaron un vehículo palestino y escribieron mensajes racistas. En otro incidente, un reservista israelí fue dado de baja y puesto bajo arresto domiciliario después de que un video lo mostrara atropellando con su vehículo a un hombre palestino que rezaba al costado de una carretera en Deir Jarir. Según la ONU, 2025 ha sido uno de los años más violentos registrados en cuanto a ataques de colonos, con más de 750 palestinos heridos.
Además, las fuerzas israelíes han intensificado sus operaciones.
El ejército asaltó la ciudad de Nablus, obligando a residentes a evacuar sus hogares para facilitar una incursión de colonos en la Tumba de José, un lugar considerado sagrado por los judíos. Desde el inicio de la guerra en Gaza, las fuerzas israelíes y los colonos han matado a más de 1,103 palestinos en Cisjordania, según fuentes palestinas.
En resumenLa situación en Cisjordania se ha deteriorado gravemente, con un ciclo de violencia que incluye ataques mortales por parte de palestinos, represalias militares israelíes y un aumento sin precedentes de la violencia de los colonos. Estos eventos subrayan la fragilidad de la seguridad en la región y el alto costo humano del conflicto.