Israel se ha convertido en el primer país del mundo en reconocer oficialmente a la región separatista somalí de Somalilandia como un "Estado independiente y soberano". La decisión, anunciada por el primer ministro Benjamin Netanyahu, ha provocado un amplio rechazo internacional y ha sido calificada como un atentado contra la seguridad regional por parte de la Liga Árabe. El anuncio de Netanyahu se enmarca "en el espíritu de los Acuerdos de Abraham", pactos de normalización diplomática firmados en 2020 con mediación de Estados Unidos. Somalilandia, un antiguo protectorado británico, declaró su independencia de Somalia en 1991 pero no había sido reconocida por ninguna nación hasta ahora.
La reacción internacional fue inmediata y mayoritariamente negativa.
El gobierno de Somalia calificó la medida como un "ataque deliberado" a su soberanía. La Unión Africana, China, Irán, Turquía, Egipto y la Autoridad Palestina también condenaron la decisión.
El portavoz de la cancillería china, Lin Jian, declaró que Somalilandia es una "parte inseparable" de Somalia y que Pekín se opone a "cualquier acto que busque dividir su territorio". Incluso Estados Unidos, aliado clave de Israel, se distanció de la medida, con el presidente Donald Trump afirmando que su país no seguirá los pasos de Israel. El Consejo de Seguridad de la ONU convocó una sesión de urgencia a petición de Somalia para debatir el asunto. Analistas sugieren que el reconocimiento responde a intereses estratégicos de Israel, dada la ubicación de Somalilandia en el estrecho de Bab el Mandeb, una de las rutas comerciales más importantes del mundo.
En resumenEl reconocimiento unilateral de Somalilandia por parte de Israel ha aislado diplomáticamente a Tel Aviv en esta cuestión, generando una fuerte condena de actores regionales y potencias mundiales, incluyendo a su principal aliado, Estados Unidos. La medida amenaza con desestabilizar aún más el Cuerno de África y ha sido llevada al Consejo de Seguridad de la ONU.