Washington utilizó poderosas bombas antibúnker en la ofensiva.
Irán respondió con lanzamientos de misiles y drones hacia territorio israelí.
Seis meses después, la tensión persiste.
Durante una reciente reunión con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, Trump advirtió sobre el supuesto resurgimiento del programa nuclear iraní: “Si eso ocurre vamos a tener que volver a derribarlos... no vamos a tener otra opción más que erradicar”.
Estas declaraciones se producen mientras el Mossad afirma que las investigaciones nucleares iraníes nunca se detuvieron.
En respuesta, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, afirmó que su país está inmerso en una “guerra total” y acusó a Occidente e Israel de cercar a Teherán “por todos los frentes”. Un análisis del periodista militar Yehoshua Yosi advierte que la situación es tan volátil que el resultado de una futura guerra abierta podría definirse por quién logre atacar primero, lo que eleva el riesgo de una escalada regional repentina.













