Primero, el atacante embistió con su vehículo a varias personas en la ciudad de Beit Shean, matando a Shimshon Mordechai, de 68 años, e hiriendo a un adolescente. Posteriormente, se dirigió a una carretera cercana a la ciudad de Afula, donde apuñaló mortalmente a la adolescente Aviv Maor e hirió a otra persona antes de ser abatido a tiros por las autoridades. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó la identidad de las víctimas, mientras que el presidente Isaac Herzog expresó su conmoción por la “horrible matanza”.
La respuesta del gobierno fue inmediata.
El ministro de Defensa, Israel Katz, ordenó a las fuerzas armadas “actuar enérgicamente y de inmediato” contra lo que denominó “infraestructura terrorista” en Qabatiya, advirtiendo que “cualquiera que ayude o patrocine el terrorismo pagará el precio completo”. Esta política de represalia, que a menudo incluye incursiones y demoliciones de viviendas de las familias de los atacantes, es justificada por Israel como una medida disuasoria, aunque organizaciones de derechos humanos la consideran un castigo colectivo. El incidente se enmarca en un aumento general de la violencia en la región desde el inicio de la guerra en Gaza.











