Somalilandia, un antiguo protectorado británico, declaró su independencia de Somalia en 1991 pero no había logrado reconocimiento internacional.

La medida ha sido condenada enérgicamente por la Liga Árabe, que la considera un "atentado" contra la seguridad regional. Potencias como China e Irán también expresaron su "firme oposición", calificándola como un acto que busca fragmentar a los países islámicos y una violación de la soberanía de Somalia. El Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto celebrar una reunión de urgencia para debatir el asunto. Por su parte, Estados Unidos defendió ante el Consejo el derecho de Israel a "entablar relaciones diplomáticas con cualquier Estado soberano".