La Coalición de la Flotilla de la Libertad (FFC) ha condenado enérgicamente y exigido una investigación inmediata sobre presuntas "agresiones sexuales y violaciones" sufridas por varios de sus miembros a manos de la policía y funcionarios penitenciarios de Israel. El gobierno de Tel Aviv ha calificado las acusaciones como "invenciones flagrantes". Los hechos habrían ocurrido el 8 de octubre, después de que el ejército israelí interceptara la flotilla que intentaba entregar ayuda humanitaria a Gaza. La FFC ha identificado a tres de sus miembros que denuncian los abusos: la periodista alemana Anna Liedtke, el periodista italiano Vicenzo Fullone y la activista australiana Surya McEwen.
Según el comunicado, fueron sometidos a agresiones sexuales, incluyendo actos equivalentes a violación, mientras se encontraban en una cárcel israelí.
La coalición enmarca estos actos en un "contexto más amplio de un arraigado sistema de violencia" en el que las fuerzas israelíes han operado "con impunidad durante mucho tiempo". La organización prevé que más voluntarios presenten denuncias y reitera su apoyo, al tiempo que subraya que los palestinos detenidos han sufrido una "violencia sexual y una tortura mucho más generalizadas y sistemáticas" en las cárceles de Israel, sin mecanismos de rendición de cuentas.
La FFC exige una investigación "inmediata, independiente y creíble" sobre los hechos denunciados.
En resumenGraves acusaciones de agresión sexual y violación han sido presentadas por miembros de la Flotilla de la Libertad contra las fuerzas de seguridad israelíes, quienes supuestamente cometieron los actos durante la detención de los activistas en octubre. Mientras la coalición exige una investigación independiente y denuncia un sistema de impunidad, Israel niega rotundamente las denuncias, creando un serio conflicto sobre derechos humanos y rendición de cuentas.