Con 76 años, Netanyahu tiene previsto volver a presentarse a las elecciones.
Sin embargo, enfrenta una creciente presión interna, ya que una gran mayoría de israelíes desea que rinda cuentas por la guerra desencadenada por el ataque de Hamás en octubre de 2023. A esto se suma su situación legal; una mayoría relativa de la población se opone a que reciba el indulto presidencial que solicitó formalmente a finales de noviembre para su proceso por corrupción. Actualmente, Netanyahu dispone de una mayoría parlamentaria relativa y frágil.
Ante este panorama, analistas especulan que podría verse "tentado por la opción militar contra Hamás en Gaza o Hezbolá en Líbano para conservar el apoyo de sus aliados de extrema derecha e intentar conseguir la victoria total que prometió a los israelíes". Esta estrategia podría ser un intento de desviar la atención de sus problemas internos y consolidar su poder de cara a las elecciones, lo que introduce un factor de inestabilidad y potencial escalada militar en la ya volátil región.









