Esta declaración posiciona al grupo en el escenario geopolítico global, alineándose con las naciones que se oponen a las intervenciones estadounidenses.
A través de un comunicado oficial, Hamás calificó la acción de Washington como un "atentado contra la soberanía de un Estado independiente" y una "grave violación del derecho internacional". El grupo describió la operación como "una extensión de las injustas políticas e intervenciones estadounidenses que ocultan ambiciones imperialistas" y que representan "una amenaza directa para la paz y la seguridad internacional". Con esta postura, Hamás se alinea con países como Rusia, China e Irán, que también condenaron la intervención estadounidense en el país sudamericano. La declaración del grupo palestino va más allá de su enfoque tradicional en el conflicto con Israel, mostrando un interés en posicionarse sobre asuntos de política internacional y reforzar sus lazos ideológicos y diplomáticos con el bloque de naciones críticas hacia la política exterior de Estados Unidos. Hamás instó a la comunidad internacional, y en especial al Consejo de Seguridad de la ONU, a tomar "medidas decisivas para contrarrestar las políticas agresivas de Washington".









