Paralelamente, la violencia de los colonos se ha recrudecido. En la localidad de Turmus Ayya, al norte de Ramallah, colonos abrieron fuego contra residentes palestinos para restringirles el acceso a sus tierras, mientras excavadoras de las FDI arrancaban docenas de olivos. En otro incidente, el ejército israelí asaltó la ciudad de Nablus, obligando a los residentes de dos edificios a evacuar para convertirlos en puestos de observación y asegurar una incursión de colonos a la Tumba de José, un lugar considerado sagrado por los judíos. Estos eventos demuestran una expansión de las tácticas militares israelíes más allá de Gaza, afectando gravemente la vida de los palestinos en Cisjordania.