De manera similar, el periodista italiano Vicenzo Fullone y la activista australiana Surya McEwen también denunciaron haber sido “sometidos a reiteradas violaciones sexuales equivalentes a violación mientras se encontraban detenidos ilegalmente”.

La coalición, que incluía activistas mexicanos, condenó estos actos como “atroces violaciones de la dignidad humana y graves infracciones del derecho internacional”. La FFC enmarcó la agresión en un “arraigado sistema de violencia en el que soldados, policías y guardias penitenciarios israelíes han operado con impunidad durante mucho tiempo”.

El gobierno de Tel Aviv, por su parte, ha rechazado las acusaciones, calificándolas como “invenciones flagrantes”.

La FFC anticipa que más voluntarios podrían presentar denuncias a medida que se genere un espacio seguro para hablar, y subrayó que los palestinos detenidos en cárceles israelíes han sufrido una violencia sexual “mucho más generalizada y sistemática”.