Hamás, por su parte, se niega a desarmarse bajo las condiciones impuestas por Israel.

La situación política interna de Israel es otro factor clave. Netanyahu, de 76 años, planea presentarse a la reelección en los comicios que se celebrarán a más tardar en noviembre de 2026. Con una mayoría parlamentaria frágil, podría verse tentado a optar por una solución militar contra Hamás en Gaza o Hezbolá en Líbano para asegurar el apoyo de sus aliados de extrema derecha y buscar la “victoria total” que prometió a los israelíes. Este panorama sugiere que, sin un cambio significativo en las posturas de las partes, el conflicto podría prolongarse, manteniendo a la región en un estado de tensión constante.