La Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha acusado formalmente a Israel de intensificar un sistema de discriminación y segregación contra los palestinos en Cisjordania, utilizando por primera vez en este contexto el término "apartheid". Un demoledor informe sostiene que la situación se ha deteriorado drásticamente, consolidando un trato desigual que afecta todos los aspectos de la vida palestina. El informe detalla lo que el jefe de la oficina, Volker Türk, describe como una "asfixia sistemática de los derechos de los palestinos en Cisjordania". Según el documento, las autoridades israelíes aplican dos ordenamientos jurídicos y políticos distintos para colonos israelíes y residentes palestinos, lo que resulta en un trato desigual y discriminatorio.
Esta segregación se manifiesta en restricciones severas al acceso a recursos básicos como el agua, la educación y la atención médica, así como en la confiscación masiva de tierras. Türk afirmó que esta es "una forma particularmente grave de discriminación y segregación racial, que se asemeja al tipo de sistema de apartheid que hemos visto antes". El informe también denuncia que los palestinos son sometidos a juicios en tribunales militares que "violan sistemáticamente sus derechos al debido proceso".
La situación, según la ONU, se ha visto agravada por la violencia ejercida por los colonos, a menudo "con la aquiescencia, el apoyo y la participación de las fuerzas de seguridad de Israel". La violencia en Cisjordania ha aumentado desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, con más de 1,000 palestinos muertos a manos de tropas y colonos israelíes desde esa fecha. La representación diplomática de Israel en Ginebra rechazó enérgicamente las "acusaciones absurdas y distorsionadas", calificando el informe como una muestra de la "obsesión intrínsecamente motivada por razones políticas" de la oficina de la ONU por vilipendiar a Israel.
En resumenEl informe de la ONU marca una escalada significativa en la crítica contra Israel al emplear el término 'apartheid' para describir la situación en Cisjordania, detallando un sistema de discriminación arraigado. Israel rechaza vehementemente las acusaciones, mientras que el documento vincula esta política a un aumento de la violencia y exige la derogación de leyes y prácticas discriminatorias.